Qué diferencias hay entre GLP y GNP

Los sistemas GLP y GNP de los coches a gas tienen como objetivo fundamental promover una alternativa para reducir las emisiones de partículas contaminantes en el aire y además reducir costos de producción. Son características que logran cumplir con la meta ecológica, dependiendo del tipo de gas con que funcione el coche.

En ese sentido, existe la tecnología energética en base al gas licuado de petróleo, al gas natural comprimido y basada en el hidrógeno como combustible para los coches con sistemas alternativos. Sin embargo, hay gases ligeros y pesados, dada la composición diferente entre los gases GLP y GNC.

El gas natural comprimido o gas natural vehicular como también se le conoce proviene de un aceite comprimido a una presión por encima de 200 bar. Su composición natural es básicamente metano. Por otro lado, el gas licuado de petróleo o GLP está compuesto por butano y propano.

Son combustibles que tienen en común, que proporcionan energía equivalente a la gasolina y otros combustibles líquidos. Pero, al quemarse como gas se diferencian en su densidad, ya que es menor y producen menos emisiones de CO2 durante su combustión.

En cuanto a las diferencias relacionadas con su almacenamiento el GLP es un gas que necesita de tanques con mayor tamaño. Pero, cuando el gas es comprimido se reduce su volumen y se necesita de tanques de menor capacidad. En cuanto al gas licuado, se transforma en gas en su modo líquido para almacenarlo luego de su compresión.

El gas licuado de petróleo y el gas natural comprimido, tienen en común con los sistemas energéticos tradicionales que usan bujías para su combustión y es una característica que permite adaptar los coches con motores a gasolina a un sistema de gas, para ahorrar dinero y cuidar el ambiente, emiten menos óxidos de nitrógeno y reducen la contaminación en más de un 20%.